Enojo

¿Eres de carácter explosivo?, ¿tienes problemas de auto-control? Si contestaste si a las dos preguntas anteriores, déjame decirte que no hay nada más fuerte que el carácter de Dios. Como cuando mató a todos los habitantes de Sodoma y Gomorra por su persistencia tendencia al pecado y desobediencia; pero también quiero decirte que Él puede cambiarte, si tú le permites.

“Si se enojan, no pequen. No dejen que el sol se ponga estando aún enojados, ni den cabida al diablo.”

Efesios 4: 26-27

No es pecado enojarse, el pecado es el lastimar a los demás con insultos, golpes, groserías por estar enojad@s. Hay personas que creen que el/la cristian@ no debe nunca enojarse, lo cual no es correcto ya que somos personas que estamos propensos a recibir insultos, groserías, a ser calumniados o lastimados. Como cuando Jesús se enojó por ver que la casa de su padre se había convertido en un mercado.

“Luego entró en el templo y comenzó a echar de allí a los que estaban vendiendo. Escrito está – les dijo – Mi casa será casa de oración pero ustedes la han convertido en cueva de ladrones.”

Lucas 19: 45-46

Lo importante es que no dejemos que el enojo nos ciegue y de esta manera creer que tenemos derecho a insultar, lastimar, herir o golpear a esa persona.

Por otro lado, de acuerdo al pasaje es que no debemos permitir que el día se termine sin antes dejar de estar enojad@ con esa persona, es decir, que debemos buscar lo más pronto posible estar tranquilos y así no pecar con nuestro herman@ por nuestro excesivo enojo. Esto es lo que nos verdaderamente cristian@s, pues el cristianismo se basa en cambiar nuestra forma de ser, carácter y nuestra vida entera si es necesario para dejar de ser como somos para volvernos más como Dios quiere que seamos.

Sin embargo, es obvio que te vas volver a enojar en algún momento futuro. Pero está en tí el pecar a través del enojo o no; porque si explotas puede que digas o hagas cosas que talvez te arrepientas pero que sobre todo no pueden volverse a atrás, ya que un golpe se puede sanar en varios días, pero un insulto o herida anímica es más difícil de sanar.

Finalmente, recuerda que nosotros como hij@s de Dios debemos amar y respetar a nuestro prójimo. Que a pesar de que estos nos lastimen u ofendan debemos ser nosotros los llamados a buscar la paz en medio del problema. Haciendo de esta una oportunidad para probar tu madurez espiritual y así que Jesús se gloríe a traves de nuestra vida.

Dios te bendiga

DC

Nota: La imagen mostrada fue tomada de renuevodeplenitud.

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